Consejos prácticos

¿Cómo escoger un buen desinfectante para laboratorios?

By 10 noviembre, 2017 No Comments

Las características que debe tener un buen desinfectante están determinadas dentro de lo siguiente: debe tener una alta actividad germicida aún diluido, un espectro de acción amplio que abarque las bacterias Gram positivas y Gram negativas, bacterias acido – alcohol – resistentes, virus y hongos, ser bactericida mejor que bacteriostático, es decir que todos los microorganismos mueran gradualmente y en un tiempo corto no más de 15 minutos; que pueda permanecer almacenado por varios meses, que sea compatible con otros productos que se usen antes o simultáneamente, como los jabones y clorógenos, no debe ser tóxico en tejidos humanos, debe conseguir una reducción logarítmica de los microorganismos patógenos y resulta de mayor valor cuando sucede en el menor tiempo posible.

Además de las anteriores características, al elegir un desinfectante es necesario considerar:

  • Costo.
  • La eficacia (eficiencia de destrucción contra virus, bacteria, hongos).
  • La actividad con la materia orgánica.
  • La toxicidad.
  • La actividad residual.
  • Efectividad sobre metales.
  • La actividad con el jabón.
  • La solubilidad (acidez, alcalinidad, pH).
  • Tiempo de contacto
  • Temperatura ambiente

La importancia relativa de estas características dependerá de su situación individual, pero la eficacia y la toxicidad son los intereses más importantes a considerar. Ningún desinfectante trabaja instantáneamente. Todos requieren una cantidad determinada de tiempo de contacto para ser efectivos. La temperatura y la concentración del desinfectante influyen en el valor de eliminación de microorganismos. Es necesario usar la concentración recomendada por fabricante del desinfectante.

Todos los desinfectantes son menos efectivos en presencia de material orgánico, es decir, no se puede desinfectar la suciedad, es primordial haber realizado una limpieza con anterioridad. La materia orgánica se inmiscuye con la acción de desinfectantes por el revestimiento del organismo patógeno y su prevención al contacto con el desinfectante, formando barreras químicas con este. Por lo tanto, lo hace inactivo contra los organismos reaccionando químicamente y neutralizándolo.

Niveles de desinfección

Nivel bajo: Se utilizan germicidas de grado bajo o intermedio o simple limpieza con detergente y agua. Se usa para los elementos no críticos.

Nivel intermedio: Se utilizan germicidas de grado intermedio, cuando los elementos no críticos necesitan una mejor limpieza.

Nivel alto: Es la desinfección que elimina la mayoría, si no todos los microorganismos, con excepción de las esporas. Esto se logra con la inmersión del instrumento en una solución alcalina de glutaraldehído al 2%, durante 20 minutos. Esta desinfección se utiliza para elementos semicríticos. Si la inmersión se hace durante 4 minutos, se eliminan los virus y las bacterias a excepción de M. tuberculosis y las esporas (Cotton, 1990).

Desinfectantes

Durante el proceso de limpieza y desinfección, se recomienda el uso de desinfectantes enzimáticos. Estas sustancias producen ruptura del material proteínico que queda en las superficies y en los accesorios. Deben ser usados a la concentración, temperatura y tiempo apropiados, recomendados por los fabricantes (Zeroske, J, 1993).

Métodos correctos de desinfección

Los productos desinfectantes necesitan empapar la superficie a desinfectar durante al menos 10 minutos. Al ser este tiempo superior al que permiten los tiempos de trabajo en general, una buena limpieza previa de la superficie es muy importante.

Desinfección regular: Limpiar en profundidad. Utilizar la mínima cantidad posible de un producto desinfectante suave, pero efectivo. Utilizar siempre gafas y guantes para protegerse.

Desinfección profunda: en algunas ocasiones será necesario desinfectar en profundidad alguna zona de la instalación (por ejemplo si alguien se ha herido) y utilizar sustancias más peligrosas, utilizar gafas y guantes para protegerse. Asegúrese de conocer los riesgos del producto que se utilice y las medidas de protección.